sábado, 23 de abril de 2011

Voilà

Et voilà en poco tiempo se produce una pequeña revolución en el gimnasio, cinco minutos más tarde oyen la ambulancia llegar al instituto. Los niños de los demás cursos que se encuentran dando clase en las demás aulas se pegan a la ventana intentando averiguar qué ha pasado y a quién. Suben a Callidora a la ambulancia y el profesor de gimnasia sube con ella mientras llama a la madre de la niña.Podían haberla llevado en coche pero es mucho mejor montar el numerito y llamar a la ambulancia para luego ser el centro de atención por unos días. Callidora cierra los ojos mientras el señor Clam habla con su madre por teléfono, tardan poco en llegar al hospital debido a la proximidad del instituto. Una vez allí todo es un poco, digamos, familiar. ¿Por qué? Porque su madre es traumatóloga, el brazo roto no es algo que le preocupe demasiado porque sabe que se va a recuperar perfectamente lo que más le preocupa es que no podrá acudir a las clases de baile. Cuando baja de la ambulancia está su madre en la puerta del hospital que la mira con una ceja alzada. Su madre una mujer alta y delgada como un junco, con el pelo de color rubio y los mismos ojos grisáceos de su hija.
-Luego me contarás-mira al profesor de su hija y añade-. He llamado a un taxi, debe llegar pronto, ya me encargo yo. Gracias.
Callidora cierra los ojos porque cada vez le duele más el brazo, en el gimnasio en realidad lo que le había dolido había sido el golpe contra el suelo, más que el brazo. Su madre la coge por los hombros y la dirige por el pasillo para realizarle una radiografía. Obviamente habrá pasado al paciente que tenía en ese momento a algún otro médico, porque ella se preocupa demasiado por sus hijos y piensa que cualquier otro lo hará peor que ella, en cuanto al tema del aparato locomotor, obviamente. Por eso le molesta en cierta medida no poder ayudar a su hijo del todo, pero últimamente se siente más útil.
Cuando salen de la sala de rayos mientras la doctora Jersey conduce a su hija a su consulta de traumatología.Se hace el silencio durante todo el proceso excepto cuando a Callidora se le escapa algún gemido de dolor al colocar el hueso y mientras le pone una férula. Cuando acaba su madre comienza a hablarle sobre qué debe tomar y cómo debe llevar el brazo, pero no le presta atención pues se pasará recordándoselo todo el día, lo único que sale por los labios de ella en ese momento es:
-Quiero ir a ver a Cyril.
Su madre resopla y dice:
-Ya sabes dónde está, quizá no te dejen pasar...
Pero ella deja a la doctora Jersey con la frase a medias mientras sale de la habitación, no quiere quitarle más tiempo a su madre.

1 comentario:

  1. Es muy tarde y no puedo comentar mucho, tan solo decir que ¡Quiero que vaya a ver a Cyril!

    Hasta ahí llegué, estoy muerta de sueño y me retiro.

    Un saludo^^

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